En el 2012 el director Rodney Ascher, toma un grupo de 5 actores / directores y/o escritores para concluir un proyecto en 9 partes sobre el significado de “The Shining”: Room 237. La película dirigida por Stanley Kubrick y estrenada en 1980, estuvo basada (con muchas licencias artísticas) en la novela de Stephen King que lleva el mismo nombre.

Ésta fue la primera producción de terror de Kubrick así la hemos visto durante años, y así la percibió el público. Sin embargo, cualquier pieza artística implica siempre lo que el artista quiere decir. También lo que el público interpreta y el significado individual que tiene para cada espectador según sus propias vivencias.

Room 237 propone varias visiones de los mensajes escondidos en la producción. Kubrick, descrito como obsesivamente meticuloso y perfeccionista con cada detalle, deja pensar que cada situación que podría interpretarse como un error de continuidad, sea una omisión o cambio intencional.

La cocina

El documental muestra por ejemplo, la secuencia en la que Wendy ingresa a la cocina con Danny y Dick Hallorann, quién le está dando un tour guiado. Pronto llegan a la puerta del congelador. Una vez concluye la “inducción a las carnes disponibles” se retiran y el pasillo por el que ingresaron ha cambiado en su totalidad. Incluso la dirección de la puerta se ha invertido.

El documental no lo menciona, pero haciendo un repaso de la película, no solo se nota que en efecto el pasillo cambia, si no que se están devolviendo. Al inicio de la escena, cuando ingresan, la mesa con los platos se ubica al lado derecho de Wendy. Al final de la escena, al salir del congelador, la misma mesa con la ventana se ubica a su lado izquierdo. Lo mismo sucede con la pizarra.

Esto si podría ser coincidente con lo propuesto por uno de los participantes del documental que dice que The Shining es una película para verse al revés.

Particularmente pienso que se relaciona con la dualidad, que vemos también con la sutileza de mostrar a Jack, a través de los espejos.

Los Hexágonos

Otro de los hallazgos que presenta el documental es la escena donde Danny se encuentra en la famosa alfombra de hexágonos.

Producir la escena es claro que es sencillo, sin embargo, deja espacio a pensar en el motivo por el cual de pronto Danny queda encerrado. Talvez sea una forma de hacer referencia al laberinto.

237.000 millas

Esta escena lleva a la razón del titulo del documental, el cuarto 237 dónde, según la trama, fuera el escenario de la tragedia de 1970.

El documental trata también de darle crédito a un derivado de la teoría de la conspiración sobre la falsificación del alunizaje. Esta propone que el alunizaje no ocurrió y que la transmisión realizada en julio de 1969 fue una gran producción nada más y nada menos que dirigida por Kubrick, quién ya había filmado “2001: A Space Odiyssey” supuestamente como un ensayo de técnicas para la producción del alunizaje.

Ahora bien, sin importar lo que cada uno crea sobre el alunizaje, hacen suficientes esfuerzos, interesantes y hasta convincentes. Particularmente creo que más que un mensaje secreto de Kubrick que confirma su papel en la falsificación del alunizaje, puede ser una muy sutil forma de burlarse. Al igual que en muchas ocasiones Paul McCartney se ha burlado en sus canciones de la teoría que dice que falleció en un accidente de tránsito y fue reemplazado por un doble.

Conspiraciones

La razón del cuarto 237 en resumidas cuentas, resulta de la distancia aproximada de la Tierra a la Luna 237.000 millas. Este es un detalle importante. Buceando en la infinita cantidad de información conspirativa, lo primero que se encuentra si se busca a Kubrick + alunizaje, es una supuesta entrevista que brindó antes de fallecer. En esta confiesa que no hemos ido a la luna, y que todos los alunizajes son falsos. Es muy fácil dudar de una entrevista con un primer plano cerradísimo de un Kubrick extremadamente delgado, que en los primeros minutos no recuerda el dato de la distancia de la Tierra a la Luna.   

 El documental lo advierte, y ya lo comprobé, una vez que se conocen estos detalles que no son cosa del azar o la mano de algún utilero distraído. Por esto es difícil ver otra vez The Shining  solo como una película de terror.

Los invitamos a ver Room 237, y volver a ver The Shining. Busquen más detalles que no estén expuestos en el documental, y cuéntenos a través de nuestras redes sociales.