El cine, como toda forma de arte, se ve expuesto al juicio de los espectadores. Esto muchas veces provoca curiosas contradicciones o diferencias de opinión, principalmente entre lo que opinan los críticos profesionales y nosotros los fans de ¨carne y hueso¨. Este fin de semana, fui parte de esa particular diferencia de criterios cuando vi The Red Sea Diving Resort.

Usualmente trato de no compartir reviews de películas. Hoy sin embargo quiero compartir con ustedes alguna información sobre esta película, que ya está disponible en Netflix y que espero que disfruten si se dan la oportunidad de verla. Resulta que encontré The Red Sea Diving Resort por accidente y creo firmemente que es una de esas alegres coincidencias que suceden de vez en cuando.

La película del director Gideon Raff dista mucho, y quiero decir MUCHO, de ser una obra de arte. The Red Sea Diving Resort tiene eso sí, algunos elementos que la redimen.

Argumento

El guión, escrito por Raff, está basado en una espectacular historia de la vida real. Durante los años 80, fuerzas especiales del gobierno israelí salvaron la vida de miles de refugiados que se estaban en Sudan. Un grupo de operativos montó una fachada en la que re abrieron un viejo hotel para cubrir el escape de etíopes judíos, quienes sin ninguna duda habrían muerto de no recibir ayuda.

Elenco

Con Chris Evans en el papel principal, The Red Sea Diving Resort tiene un grupo interesantes de nombres. Ben Kingsley, Greg Kinnear, Haley Bennett y Michael Kenneth Williams son algunos de los que destacan en un elenco que en su mayoría ofrece actuaciones aceptables. Si tuviera que decir algo negativo sobre la película sería que nadie logra ofrecer una interpretación que venda la idea de la precaria situación en que se encuentran los protagonistas. Pero insisto, a mí humilde parecer el grupo de actores y actrices brinda un trabajo aceptable.

Van a verla?

Espero que sí! Como aficionado al cine, disfruto de todo tipo de películas y creo que estamos viviendo una época llena de emociones. Sin embargo, siempre he sido abierto en admitir que cuando aparece una propuesta diferente trato de aprovechar la oportunidad de verla, para poder descansar un poco de una oferta que a veces siento muy llena de acción y pirotecnia. Eso fue lo que me ofreció The Red Sea Diving Resort; una oportunidad para ver a un grupo de jóvenes actores hacer algo diferente a lo que me tienen acostumbrado y un chance para poder aprender sobre un emotivo momento en la historia del que no estaba muy enterado.

Entiendo perfectamente la razón (es) por las que la crítica profesional en su mayoría, ha desaprobado esta cinta, pero una vez más desde mi punto de vista de fan, tengo que decir que he disfrutado mucha de esta película. Aunque falla al presentarnos algunos cliches y dejar de lado otros aspectos importantes de lo que pasó realmente, cumple en informar y narrar algo que de alguna forma hace que recordemos que las buenas acciones pueden darse aún en los momentos más complicados.