Luego de estrenarse en el Festival de Sitges, el pasado 4 de octubre Netflix puso a disposición de sus usuarios, la adaptación de la novela escrita por Stephen King y su hijo Joe Hill: In The Tall Grass.

La película nos cuenta la desafortunada historia de dos hermanos que quedan atrapados en un laberinto de hierba alta, que cambia constantemente en espacio y tiempo, y teje una red de intrigas a lo largo de la hora y media que tiene de duración.

“In The Tall Grass” viene de la mano del director Vincenzo Natali, quien ya había ganado el premio al mejor guión y mejor película por la película “Cube”, y como lo hizo en aquella ocasión, logró desarrollar un buen producto en un entorno bastante simple.

Y la película es solo eso, un buen producto. A la trama le falta algo de desarrollo, en especial luego de lo interesante que se vió en los primeros minutos. De los personajes podemos decir lo mismo, Laysla De Oliveira es quien toma las riendas de la película, apoyada por un conocidísimo Patrick Wilson, a quien ya se nos hace frecuente en este género cinematográfico.

La película es como suelo decir (y como en efecto hice) “Para ver un domingo por la tarde”, quizá los fanáticos del señor King tengan una visión más positiva que la mía. O sea, la película no desencanta, y me parece una muy buena producción de Netflix, pero “In The Tall Grass” no será de esas películas que la gente comente con emoción.