Recién inicia el año y con mucha expectativa esperaba el estreno de la serie original de Netflix y BBC One: Drácula. Basada en la novela de Bram stocker y creada por Mark Gattis y Steven Moffat, esta serie era una de las más esperadas por los amantes del género, con la esperanza de que superara adaptaciones anteriores, que cuentan la historia del Señor de la Noche.

¿De qué trata?

He de decir que los trailers (el teaser y el final) nos suponían una serie épica, llena de terror, sangre y misterio, augurándonos un producto muy acorde a la novela. La serie consta de tres episodios de aproximadamente hora y media de duración, cuyos títulos son: Las reglas de la bestia, Navío sangriento y La brújula del mal.

La serie, se centra en el Conde Drácula quien en primera instancia está coordinando su traslado a Inglaterra, para lo cual contrata a un abogado quien realiza los trámites para su instalación en ese país (Episodio 1), para luego abordar un barco junto a otros pasajeros, lugar donde se lleva a cabo una masacre, con complicaciones para Drácula (Episodio 2) y que finaliza con su llegada a una tierra extraña en la que se enamorará de una joven mujer (Episodio 3).

Mi opinión

En general, la serie es muy buena, una producción escénica bien cuidada, excelente banda sonora, muy buenas actuaciones, bastante apegada a la novela de Bram Stocker (salvo el cambio de género en el personaje de Van Helsing), sin escenas sexuales innecesarias, con destellos cómicos, pero con pequeño lunar (según bastantes críticas) en el episodio final. Y no es que esté mal, para gustos colores, pero quizá los más fanáticos del cine de terror clásico hubiésemos esperado otra forma (ya Gattis y Moffat tienen un precedente) de presentar el desenlace de la serie.

Las actuaciones son bastante buenas, el hilo de la historia recae en el actor danés Claes Bang (que a ratos me recordó a Pierce Brosnan y a ratos a Tom cruise) y Dolly Wells (El Diaro de Bridget Jones), acompañados de John Heffernan, Morfydd Clark, Lydia West y Matthew Beard, aunque estos personajes secundarios no tuvieron oportunidad de ver desarrollados muy bien sus personajes.

Aun así, nos queda un buen sabor de boca (a sangre) de que vengan más producciones de este tipo, reviviendo viejas leyendas del terror como: la momia, el hombre lobo, Frankenstein y otros. Y lo mejor de la serie: los homenajes que se brindan a lo largo de los tres episodios que nos evocan al Drácula de Coppola, a Peter Cushing, a Bela Lugosi entre otros.

¿Una segunda temporada? Lo veo innecesario. Quedan invitados a verla en estos días para comentarla más a fondo en nuestro programa Filmiticos Live este sábado 11 a las 3:00 p.m., a través del Facebook Live de Filmiticos. ¡Nos vemos!