Hace un mes que se transmitió en HBO el último capitulo de la segunda temporada de esta oscura comedia de Bill Harder hecha tragedia. Y casi al mismo tiempo fue anunciada su renovación para una tercera temporada aún por grabar y sin fecha de estreno.

Aunque me parece que aquí en Costa Rica o Latinoamérica la serie aún no cultiva una base de fans tan fuerte como otras dentro de la plantilla de la cadena, tales como Games of Thrones o la reciente Chernobyl; no cabe duda de que por su calidad pronto encontrará un nicho en nuestro mercado.

¿Pero qué hace que una serie sobre un ex-marine vuelto un asesino se convierta en un hit para HBO?

La premisa es muy interesante planteada en la primera temporada. Ya que se exploran muchos temas profundos, como la vida y la muerte, los sueños frustrados, el amor, entre otros. Todos desde el punto de vista de Barry, interpretado por un multifacético Bill Harder; quien ha probado ser un excelente comediante y escritor en su paso por la famosa Saturday Night Live y además está pronto a estrenarse en la secuela de la terrorífica IT.

Barry, quien desde que dejara de formar parte de los marines se ha ganado la vida liquidando a los «chicos malos», quienes no son más que contratos conseguidos por Fuches el amigo de su padre(ya difunto), interpretado por el legendario Stephen Root (Get Out, The Ballad of Buster Scruggs).

Y es así como en el primer episodio Barry acaba entrando en una clase de teatro por perseguir a su objetivo. Es en esa clase, dirigida por Gene Cousineau, a cargo de otra leyenda de la television Henry Winkler (Happy Days, Arrested Development), donde Barry queda abrumado por la camaradería del grupo y nace dentro de él el deseo de dejar se ser un asesino y convertirse en actor.

Desde ese punto, la serie continúa llevándonos por un increíble viaje de sentimientos encontrados; mientras Barry trata de alcanzar sus sueño luchando por dejar su pasado atrás con graves consecuencias en el camino.

¿Pero donde está lo gracioso?

La gracia de esta oscura comedia hecha tragedia, o viceversa, radica en las situaciones a las que se ve envuelto Barry. Mientras conoce a una serie de personajes que, cómo él, tratan de encontrar un lugar en el mundo. Sin embargo, la mayoría de ellos no tiene idea de su lado oscuro, incluso personajes que llegaran a acercarse a Barry muy íntimamente.

En el camino Barry tendrá que lidiar con una banda de locos chechenos mafiosos, una experimentada detective que le pisa los talones, un interés amoroso y el deseo de ser una mejor persona, evitando morir en el intento.

La primera temporada posee una puntuación casi perfecta en Rotten Tomatoes y no es de extrañar que HBO siga apostando en ella luego de tan gran acogida.

La serie cuenta con 8 capítulos en cada temporada y para la recién anunciada tercera repetirá la misma formula. Habrá que esperar que traerá nuevo después de un final de infarto en el último episodio.