En esta semana se cumplió el aniversario del estreno de Echoes, unos de los trabajos más importantes de la banda Pink Floyd.

 

Está ampliamente considerada la composición más ambiciosa de la banda, incluyendo largos pasajes instrumentales, efectos de sonido e improvisaciones.

Está ampliamente considerada la composición más ambiciosa de la banda, incluyendo largos pasajes instrumentales, efectos de sonido e improvisaciones.

Escrita por los cuatro miembros de la banda (Roger Waters, Richard Wright, David Gilmour y Nick Mason), “Echoes” pone un extenso final al álbum Meddle. El tema dura 23 minutos y medio y ocupa todo el lado B del disco de vinilo original.

Aparece también en una versión reducida como el quinto tema de la recopilación que tomó su mismo nombre, Echoes: The Best of Pink Floyd. También aparece en el álbum Prism en 1987 como el Medley primero que abre el disco junto con Signs of Life. Ahí a Gilmour y a Wright se les olvida parte de la letra.

“Echoes” es la tercera canción más larga de Pink Floyd, después de “Atom Heart Mother” (23:44) y los segmentos combinados de “Shine on You Crazy Diamond” (26:11). A diferencia de aquéllas, no está explícitamente dividida en partes; sin embargo la composición fue originalmente creada a partir de fragmentos separados y posteriormente dividida en dos partes para servir como apertura y cierre del filme Live at Pompeii.